
Estos elementos son aptos para cualquier tipo de vehículo y volumen de tráfico y se implantan perpendicularmente al eje de la calzada y en toda su anchura. En el caso del paso de peatones de resalto se combinan las funciones de elemento reductor de velocidades y de elemento de mejora de la accesibilidad de los peatones. Estos elementos se acompañan, como señalización horizontal, de tres triángulos blancos en la parte ascendente sobre fondo rojo. También van acompañados de señales verticales con el fondo reflexivo amarillo fluorescente para indicar su presencia. La instalación de estos elementos viarios comenzaron el pasado 19 de abril y justo ayer finalizaron.
Las calles donde se han implantado son: dos en la calle Mas de Garrote, de San Salvador; dos en la calle Mora de Ebro (frente al CAP de la Granja) y uno en la calle Veintidós dos, de Bonavista; uno en la avenida Països Catalans de San Pedro y San Pablo; un par en la avenida Cataluña, un par más a Rovira y Virgili, dos más en la calle Francesc Macià y, finalmente, dos más en la calle Real.
Fuente: Ayuntamiento de Tarragona